Qué es el GEO y en qué se diferencia del SEO
El GEO es el posicionamiento en las respuestas de ChatGPT, Gemini y los resúmenes de IA de Google. Qué es, en qué se diferencia del SEO y cómo aparecer.
Cuando alguien pregunta a ChatGPT «¿qué agencia me recomiendas para hacer una web en Madrid?», no recibe una lista de diez enlaces: recibe una respuesta redactada con dos o tres nombres. Si tu negocio no está en esa respuesta, para esa persona no existe. De eso trata el GEO.
Qué es el GEO
GEO son las siglas de Generative Engine Optimization, optimización para motores generativos. Es el trabajo de conseguir que los asistentes de inteligencia artificial —ChatGPT, Gemini, Perplexity, Copilot o los resúmenes con IA que Google muestra encima de los resultados— mencionen tu marca, citen tu web o recomienden tus servicios cuando alguien les pregunta por algo relacionado con lo que haces.
El término empezó a usarse en 2023, a raíz de un estudio académico con ese mismo nombre sobre cómo influir en las respuestas de estos buscadores. Hoy convive con otras etiquetas que verás por ahí y que significan prácticamente lo mismo: AEO (optimización para motores de respuesta), LLMO o, simplemente, «SEO para IA».
En qué se diferencia del SEO
El SEO busca que tu página aparezca lo más arriba posible en la lista de resultados de Google. El GEO busca que tu negocio forme parte de la respuesta. Parece un matiz, pero cambia la forma de trabajar:
| SEO | GEO | |
|---|---|---|
| Objetivo | Salir en los primeros resultados | Salir mencionado o citado en la respuesta |
| Qué ve el usuario | Una lista de enlaces | Un texto redactado con unas pocas opciones |
| Cómo se mide | Posiciones, clics y visitas | Menciones, citas y recomendaciones |
| Qué pesa más | Palabras clave, enlaces y experiencia de página | Información clara, datos coherentes en toda la red, reseñas y menciones en otros sitios |
La buena noticia es que no son disciplinas enfrentadas. Los asistentes de IA consultan buscadores para redactar sus respuestas: los resúmenes con IA de Google se apoyan en el índice de Google, y ChatGPT, cuando busca en internet, combina su propio rastreador con otras fuentes, entre ellas Bing. Una web que Google y Bing no encuentran o no entienden difícilmente llegará a la IA. El SEO es la base; el GEO es la capa que se construye encima.
Por qué importa ya
Cada vez más búsquedas empiezan en un chat o terminan en un resumen generado por IA, sin que la persona haga clic en ningún resultado. Para una pyme o un negocio local esto tiene dos caras: llegan menos visitas «de paso», pero las que llegan después de que una IA te haya recomendado vienen con la decisión casi tomada.
Además, la IA no se inventa lo que dice de ti: resume lo que encuentra. Si lo que encuentra es escaso, contradictorio o está desactualizado, eso es lo que contará a tus posibles clientes.
Qué hacer para aparecer en las respuestas de la IA
1. Que te puedan leer
Revisa que el archivo robots.txt de tu web no bloquee a los rastreadores de los buscadores, sobre todo a Googlebot, Bingbot, OAI-SearchBot (el que usa ChatGPT para buscar) y PerplexityBot. Y da de alta tu web tanto en Google Search Console como en Bing Webmaster Tools. Son diez minutos que mucha gente se salta.
2. Que te entiendan: datos claros y coherentes
Nombre, dirección, teléfono, servicios y precios deben ser idénticos en tu web, tu ficha de Google, tus redes sociales y los directorios donde aparezcas. Añade también datos estructurados (schema.org) a tu web: un bloque de código invisible para el visitante que les dice a las máquinas, sin ambigüedad, quién eres, dónde estás y qué haces.
3. Contenido que responda preguntas
Los asistentes buscan fragmentos que respondan directamente a lo que se les pregunta. Escribe páginas de servicio y artículos que respondan en las primeras líneas, con datos concretos —precios orientativos, plazos, zonas donde trabajas— y con las preguntas frecuentes reales de tus clientes. El relleno genérico no se cita; lo concreto, sí.
4. Que otros hablen de ti
Es lo que más cuesta y lo que más pesa. Las IA contrastan fuentes: reseñas en Google, menciones en directorios de tu sector, artículos en medios, comparativas, foros… Una marca que solo aparece en su propia web es difícil de recomendar.
5. Pruebas y datos propios
Casos reales, cifras de tus proyectos, opiniones de clientes con nombre y apellidos. La información original es la que los buscadores de IA tienen motivos para citar, porque no la encuentran en ningún otro sitio.
6. Medir
No existe un «Search Console» del GEO, pero puedes medirlo a mano en una hora al mes. Te lo contamos paso a paso en cómo saber si ChatGPT recomienda tu negocio.
Preguntas frecuentes
¿El GEO sustituye al SEO?
No. La mayoría de asistentes de IA se apoyan en buscadores para encontrar la información que resumen, así que sin una buena base de SEO es muy difícil aparecer. El GEO amplía el trabajo, no lo reemplaza.
¿Cuánto se tarda en notar resultados?
Depende de lo que ya tengas hecho. Corregir problemas técnicos o datos incoherentes puede notarse en semanas; conseguir reseñas y menciones en otros sitios es un trabajo de meses. Como el SEO, es un trabajo constante, no puntual.
¿Sirve para un negocio local?
Sí, y mucho. Preguntas como «¿dónde puedo comer bien cerca de…?» o «recomiéndame un fontanero en…» ya se hacen a los asistentes de IA, que tiran de fichas de Google, reseñas y directorios locales. Tener eso cuidado es la base del GEO local; te explicamos cómo en cómo optimizar tu ficha de Google Business.
¿Qué es el archivo llms.txt?
Es una propuesta de archivo, parecido al robots.txt, que resume para los modelos de IA el contenido principal de una web. Es fácil de añadir y no tiene contraindicaciones, pero a día de hoy ningún gran buscador ha confirmado que lo tenga en cuenta, así que no es lo prioritario.
